CON EL EJEMPLO SE PREDICA.- Siempre se dice que es con el ejemplo, con lo que mejor se predica y también que el mal ejemplo cunde. A partir de esto, podemos inferir que tal y cómo se porte el alcalde, se comportarán sus allegados, amigos y consentidos.
De tal suerte, es posible advertir como Mauricio Vila conduce un ayuntamiento lleno de corrupción, de moches, de desvios de dinero, de saqueos al patrimonio de los meridanos, cometido a través de empresas fantasmas, creadas ex profeso, porque si Vila actúa así, igual se conducirán sus pupilos. Entre otros:
1.- CECILIA PATRÓN LAVIADA, la millonaria moche, considerada por todos corrupta, la que siempre ha vivido de la política y se ha hecho millonaria como demuestra la mega casa que posee, ubicada en el Fraccionamiento Montebello, que obtuvo a través de operaciones de dudosa legalidad y moches, la que es propietaria de camionetas de lujo, la que paga grandes cantidades por el servicio de muchachas para el aseo de su residencia y de nana para su hija, la que viene haciendo campaña con dinero y recursos del ayuntamiento, con el consentimiento de Mauricio Vila, que pretende imponerla como candidata a la alcaldía de Mérida y manejarla, para seguir teniendo el control de los millones de pesos del presupuesto del ayuntamiento de nuestra ciudad.
2.- CHUCHO "EL ÁCIDO" PÉREZ BALLOTE, quien se casó por lo civil haciendo una megafiesta, luego se casó por la iglesia en una quinta de lujo, presumiendo mil gastos suntuosos y para colmo, que se fue de luna de miel a Dubai, uno de los lugares más caros del mundo, burlándose de los pobres panistas, que nunca en su vida conocerán sitios así y a los que llamó "INDIOS".
3.- ARTURO LEÓN, al que Mauricio Vila y el nefasto Roger Torres quieren imponer como candidato del segundo distrito y que se la pasa de fiesta en fiesta con dinero de los meridanos, hasta ser cliente frecuente de los retenes de alcoholímetro, ya que cada sábado lo agarran bien intoxicado.
4.- ANTONIO PERAZA VALDEZ, quién es cercano a Chucho Pérez Ballote y Mauricio Vila y que por su intención de ser candidato por el quinto distrito local, viene desviando descaradamente recursos materiales y humanos de nosotros los meridanos, con el consentimiento del corrupto Mauricio Vila, ya que por su calidad de subdirector de salud, usa vehículos y gasolina del ayuntamiento para su precampaña, en virtud de que en horas que no son de trabajo, se ven vehículos del ayuntamiento a las puertas de su casa, a horas impropias de la noche y que los fines de semana se dedica a emborrachar a los panistas, cambiando caguamas por votos y ha llegado al extremo de criar conejos en el patio de su casa, para ofrecer como guiso en los agasajos que de manera interesada ofrece a la militancia. Su conducta clientelar también lo llevan a ofrecer leche y huevos a manera de dádivas, con lo que pretende lucrar con las necesidades de los meridanos menos favorecidos por la fortuna.
ES ASÍ MERIDANOS, COMO ESTE MENTECATO DE MAURICIO VILA DOSAL, QUE DICE CUIDA, USA Y APLICA CON AUSTERIDAD NUESTRO DINERO, EN REALIDAD LO DESPERDICIA Y ALIENTA Y ESTIMULA EL DERROCHE DE SUS SUBALTERNOS.
Por cierto amigos, Mauricio Vila se va otra vez de viaje a China. No sabemos si de vacaciones o de nuevo de luna de miel, pero habrá que estar pendientes de que en su ausencia, no vuelva a mandar tirar ácido en las calles que según nos dice, son nuevas.
¡MAURICIO VILA, BASTA DE MENTIR!, ¡DEJA DE PENSAR QUE ENGAÑAS A LOS MERIDANOS!, ¡TUS DÍAS DE FIESTA Y LOS DE TUS ALLEGADOS ESTÁN LLEGANDO A SU FIN!

Mauricio Díaz Montalvo ha sido muy bueno para defender al alcalde, pero a ejemplo de Mauricio Vila no ha sido muy bueno para dar la cara a la ciudadanía y responder por sus actos.
 
 
 
 
Ante sobradas evidencias de la mala calidad en la construcción de las calles nuevas, solicitamos al oficioso defensor del primer edil, una muestra de congruencia y buena voluntad, mediante la intervención de una instancia imparcial y libre de compromiso político alguno, como es el colegio de ingenieros local, para auditar las calles construidas, invitando como gesto de buena voluntad y para despejar todo género de dudas, a los actores políticos involucrados en el tema, que además son integrantes del mismo cabildo, pero a la fecha, seguimos sin recibir respuesta, situación que define con claridad el grado de soberbia y el supremo desprecio que los integrantes de este gobierno municipal en turno, sienten por los meridanos.
El silencio del ayuntamiento de Mérida, refleja todo aquello que nos espera a los yucatecos, en el hipotético caso de que Mauricio Vila llegase a ganar la primera magistratura estatal: cerrazón, intolerancia, desinterés y ninguneo a todos aquellos que no piensen como él o que no representen sus mismos intereses.
El silencio del coordinador de los regidores panistas, hace patente, su inexistente oficio político, su nula capacidad de convencimiento, la ausencia de vocación de diálogo para resolver los diferendos que surjan en el devenir de una administración y en suma; su incapacidad para manifestarse como alternativa viable no sólo para la resolución de la problemática de nuestra ciudad, sino su inviabilidad para cualquier cargo de máxima responsabilidad, toda vez que no es capaz de hablar de frente a sus paisanos.
¿Quiere ser alcalde regidor? Muestre estatura para ello, dese cuenta que al que está en turno le hace falta. ¿Quiere ser alcalde regidor? Fájese los pantalones y sea capaz de cortar de cordón umbilical, atrévase a tomar decisiones, muestre independencia, busque el diálogo. ¿Como pretende que pongamos a gobernar la ciudad a alguien que no es capaz en lo particular de mostrar buena voluntad y disposición para resolver problemas?
No le queremos mal regidor Díaz, pero nos vemos obligados a ser sinceros. No hay nada en contra suya, pero es preciso decirle la verdad: dedíquese a otra cosa. La política no es para Usted. Entiéndalo, no sirve para esto. Su actitud lo dice; lo que se ve, no se juzga.
Volvemos a hacer un urgente llamado a los regidores sin distingos partidistas, a las asociaciones civiles, a los legisladores locales y federales: abran la boca, intervengan, cuestionen. Mérida esta de por medio.
Volvemos a llamar a la ciudadanía a la denuncia, a dar a conocer la realidad, a no permitir que nos mientan, a no dejarnos engañar. A no transigir con otro mal gobierno.
Volvemos a llamar a los panistas a portarse como hombres y a admitir la realidad, a no cerrar los ojos ante las evidencias. A demostrar que son hombres libres y no peleles de un tirano.
Volvemos a llamar a los actores políticos y a los meridanos a exhibir amor por nuestra patria chica, a desterrar divisiones y mezquindades y anteponer el beneficio colectivo a los intereses particulares,  a mostrar voluntad y valor para no dejarse someter a caprichos y ambiciones de poder.
Reiteramos nuestra disposición para servir a Mérida y a nuestros conciudadanos en la medida que lo permitan nuestras modestas capacidades.
Mérida es nuestro compromiso y necesita de todos sus hijos. Obras son amores y no buenas razones, no lo olvidemos nunca.
Seguimos en la lucha. Continuamos en espera.
 

Pues resulta que a diario nos encontramos con evidencias que confirman nuestras sospechas sobre la mala calidad con la que se hicieron las calles.
 
El problema es que el ayuntamiento miente y el alcalde Mauricio Vila falsea los hechos, pretendiendo que la ciudadanía crea que se trata de cosas sin importancia y fáciles de resolver.
Ya anteriormente diputados federales realizaron visitas de supervisión ante la sospecha de irregularidades. Los panistas por supuesto, se rasgaron las vestiduras. El alcalde se apresuró a decir que no había que politizar ninguno de los problemas de Mérida. La estrategia le funcionó y los diputados federales Felipe Cervera Hernández, Francisco Panchito Torres Rivas y Pablo Gamboa Miner, se retiraron para atender otras de sus responsabilidades.
Pero en este momento, la necesidad, la presunción de malos manejos, la evidencia del mal trabajo, del dispendio de los haberes de todos los meridanos, hace impostergable su intervención. Pedir a los diputados federales que se apersonen a verificar lo sucedido en las calles de nuestra ciudad, no es politizar el tema, es solicitarles que cumplan con su deber de constituirse en procuradores de la equidad, que contribuyan a la justicia, velando porque Mérida y sus habitantes tengan lo que merecen. Es pedirles que defiendan al pueblo, a su pueblo, a ese por el que prometieron trabajar, de los ultrajes que le infiere un alcalde corrupto, de los ataques contra su patrimonio. Señores diputados federales: intervengan, la nación se los está demandando, investiguen, supervisen, cuestionen y suban el tema a la más alta tribuna de la nación. Contribuyan a castigar a un delincuente. Que su delito no permanezca impune. Que no se burle de nosotros.
Señores diputados federales: si ahora con unas cuantas gotas de lluvia, afloraron muestras de la mala calidad en la elaboración de las calles, ¿que podremos esperar en los meses de septiembre y octubre, cuando hayan precipitaciones copiosas? La ciudad va a quedar convertida en queso gruyere.
Señores diputados federales: les esperamos en las calles de Mérida. Los habitantes de esta sufrida ciudad, que padece el flagelo del mal gobierno de Mauricio Vila, les pedimos intervenir. Les demandamos participar en el escrutinio de la obra pública. Les pedimos ponerse del lado del pueblo y defenderlo. Confiamos y esperamos que lo hagan.

Mal Contigo, Peor Sin Tí.- Estoy seguro que si Mauricio Vila pudiera y tuviera alternativa, ya habría efectuado un control de daños y relevado a Chucho Pérez Ballote de la presidencia del comité municipal del PAN, donde su presencia resulta ya, francamente molesta y hasta ofensiva para el panismo meridano.
El problema es que Vila no tiene otra opción, que no sea sostenerlo contra viento y marea, porque de conformidad a los que establecen los estatutos, quien tuviera que subir (Cinthya Valladares), es una figura identificada absolutamente con Raúl Paz y su asunción al cargo, significaría entregarle el control del comité municipal a su odiado adversario. Porque como ya anteriormente hemos comentado, Vila y Paz se odian, no se soportan y solo la conveniencia y los intereses los han mantenido juntos y han evitado una guerra a muerte entre ambos. De tal suerte, desligar, separar o renunciar a Chucho, no es viable.
Y si bien su presencia plantea un serio conflicto de intereses, por el daño que causa, Mauricio Vila es consciente que decretar su salida, equivale a admitir tácitamente que Chucho es culpable de haber planeado mandar verter ácido en las calles y de otros muchos pecadillos, que probablemente a la militancia se le antojen bastantes como para pedir que lo quemen en leña verde.
Para desgracia de Vila, si bien desplazar a Chucho es directamente proporcional a admitir una culpabilidad inconveniente para los intereses del hasta hoy alcalde, mantenerlo a toda costa, implica riesgo semejante a incluir una manzana podrida, en un cesto de manzanas comestibles: la posibilidad de propiciar la descomposición de todas y que los dueños de la casa, echen el cesto y contenido a la basura, para evitar problemas gastrointestinales, optando por consumir una fruta diferente. Tal es el dilema que plantea la permanencia de Pérez Ballote: que la ciudadanía meridana, fastidiada de los conflictos y controversias suscitados en el seno del blanquiazul, decida dar su confianza a la oposición.
Aparentemente Chucho se muestra seguro y muy quitado de la pena, porque sabe que su carrera política esta acabada y no le queda de otra, sino hacer concha y simular que todo está en orden, aunque afuera los vientos rujan atronadoramente. Por su parte Mauricio Vila hace como que no pasa nada, mientras trata de negociar para salvar lo que le sea posible, porque la dimensión del escándalo, lo inhabilita y nulifica para aspirar a la gubernatura, en beneficio de Renan Barrera y deja fuera de la jugada, casi todo su plan de acción. Por su parte, Raul Paz, aguarda con paciencia de buitre, a que la mula caiga, para poder refocilarse en sus despojos y el gran beneficiario de esto, es Renan Barrera, un panista desprestigiado y corrupto, al que los conflictos han dado nuevas fuerzas y revivido, pero al que no le importa en absoluto saber que no tiene posibilidad alguna de ganar, pues deposita su suerte en la protección de la dirigencia nacional y en la certidumbre de poder ser redimido.
Mientras tanto, la nave blanquiazul hace agua y amenaza irse a pique, pero tal parece que a nadie asusta lo inminente de la catástrofe. Solamente algunas ratas, guiadas por su instinto de conservación, inician a saltar del barco. Pero aún falta mucha película por transcurrir...
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